Imprimir

Roller Derby / Chicas Duras


Un nuevo deporte ha tomado fuerza en las calles de la ciudad. Se trata del Roller Derby, una competición de destreza física y mucha adrenalina que reúne a chicas con carácter dispuestas a enfrentarse en un juego que, aunque parece rudo, es organizado y con reglas claras.

A primera vista el juego no es fácil. Se trata de dos equipos de cinco jugadoras que patinan en una pista ovalada en sentido contrario a las agujas del reloj. Cada equipo es denominado pack e incluye una jammer (con una estrella en su casco), que es quien anota los puntos, y cuatro bloqueadoras. La finalidad es evitar que el equipo contrario lo haga antes. Así, un tanto se cuenta por cada cadera de oponente que pasa la jammer. En un partido se juegan dos tiempos de treinta minutos, divididos en carreras de hasta dos minutos (que son conocidas como jam ), y en donde ambos equipos pujan por adelantarse al contrario y anotar.

El Roller Derby nació en Estados Unidos a principios del siglo veinte y fue muy popular hasta la década del setenta. A principios del 2000, el entusiasmo por el deporte volvió. Hoy existen más de 1.050 ligas amateurs en el mundo, y en Argentina existen unos treinta equipos que participan en diferentes asociaciones locales y torneos.

Si bien hay reglas, en el Roller Derby valen todo tipo de bloqueos: pueden hacerse con la cadera, la cola, los pechos, los hombros. Un golpe ilegal podría ser si una competidora golpea a otra por la espalda para hacerla caer o desestabilizarla. Todo lo ilegal se penaliza con la expulsión por parte de los árbitros que fiscalizan la competencia. Las chicas salen del óvalo para sentarse en las sillas de castigo y así dejarle el lugar a otra compañera.
Mientras el juego despliega velocidad, los espectadores lanzan gritos apasionados. Aunque parece violento, la gente disfruta por lo atractivo de un deporte que muestra trabajo en equipo y como esto fortalece los valores del mismo.

Las chicas derby rollers se caracterizan por la actitud. Entregan todo. La prueba, y su consecuencia, se ven en cada arremetida, caída y golpe. También en los álter ego o “derby names”, que reemplazan a sus nombres verdaderos y que sirven para identificarse dentro de la cancha.

Es sacrificado jugar. Sea con cascos de colores vistosos, rodilleras, medias negras tres cuartos y ligas, muñequeras con calaveras rosa fluorescente, el objetivo de jugar va más allá de vivir el estereotipo. Cómo sostienes quienes lo practican, estar en la pista, es caerte y levantarte una y otra vez. Y seguir. Hay gente que te ayuda a pasar y gente que no. Como en la vida misma.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*


*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>